Marés y “pedreres”

Algunos autores dicen que la piedra es la protagonista indiscutible de Menorca;  sólo tenemos que “mirar” a nuestro alrededor: monumentos prehistóricos, edificios, iglesias, pared seca, construcciones militares, fortalezas, palacios,  viviendas, faros, barracas, molinos …

Far/ Faro de Cavalleria

Far/ Faro de Cavalleria

El marés es una piedra calcárea, compuesta en un 99% por restos de fósiles marinos, fácilmente erosionable y que ha tenido una gran importancia como material de construcción en la isla, hasta que se empezó a utilizar el cemento, ya entrado el siglo XX. Tiene la ventaja de ser una piedra de fácil manipulación, pero tiene como inconveniente su absorción de humedad, además de su fácil erosión por los factores meteorológicos, lo que se subsanaba mediante la aplicación de gruesas capas de cal, tarea que era muy usual y  popular, y que ha permitido su conservación.

Pedreres de S’Hostal

La calidad y tipología del marés varía según el lugar de procedencia, así en la zona de Ciudadela podemos encontrar un marés más bien poroso y de grano medio, mientras que en la zona de Mahón se caracteriza por un grano más fino y algo más duro.

Pedrera / Cantera de Santa Ponça

Pedrera / Cantera de Santa Ponça

El marés se extraía en dos formas diferentes: el “sauló” que es el residuo de polvo y grava que se producía al extraer el marés y que a veces es erróneamente conocido como “arena”, y el “cantó de marés”, que es el bloque de piedra extraído que posteriormente se puede cortar en diferentes medidas.

Precisamente, de esta extracción, nos ha quedado otro paisaje muy peculiar: las “pedreres” o canteras de marés, lugares singulares por los paisajes “abstractos” que ofrecen, y que forman parte de nuestro patrimonio etnológico, ya que son un referente importante para estudiar y conocer las costumbres, oficios y cultura que se desarrollaba en torno a ellas.

En los “llocs” o casas rurales, era muy habitual encontrar junto a los caseríos y establos una pequeña cantera de donde se obtenía el marés para la construcción; en algunos casos la cantera se utilizaba como sótano de la casa.  En las zonas urbanas, en cambio, el marés procedía de grandes canteras que por lo general se situaban a las afueras de las ciudades. De éstas últimas son un ejemplo las de S’Hostal y Santa Ponça.

Pequeña pedrera subterránea

También en algunos poblados prehistóricos que podemos admirar en Menorca, existen las pedreras de dónde extraían el material para llevar a cabo la construcción de sus monumentos (círculos, talaiots, …). Conocer cómo podían extraer la piedra los primeros pobladores, es una de las cuestiones que aún tienen que resolver los arqueólogos. Son ejemplo de estas canteras las de Agustí Vell II y Son Catlar.

 Hay 124 pedreres catalogadas en Menorca 1 , de las cuales aún hay en activo 30, y 6 de ellas son prehistóricas. La mayoría de estas canteras son a cielo descubierto, pero también existen canteras subterráneas, que al parecer, se realizaban para seguir aprovechando el suelo para la agricultura o ganadería.

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Rincón/Racó de S’Hostal

 Muchas canteras se dejaron de utilizar en la década de los 90 del siglo pasado. Su abandono propició que algunas de ellas se convirtieran en espacios para el vertido de escombros. La asociación Lithica se encargó de recuperar estos espacios con el objetivo de poner en valor las “pedreres de marés” de Menorca.

Totem en S’Hostal

Un caso peculiar son las canteras de S’Hostal, cerca de Ciudadela, convertidas hoy en un centro lúdico y cultural de referencia, y dónde se llevan a cabo diferentes actividades, conciertos,  etc., y cuya visita, (que discurre entre jardines y los espacios de extracción, algunos de ellos de 40m. de profundidad), no hay que perderse.

Como bien dice Líthica: “L’arquitectura del marés es un recorrido por 25 siglos de historia”

1 Del libro “De pedra” del Centre d’estudis locals d’Alaior
 
 

Curiosidad: “emblancar” era un trabajo cotidiano, que más que una costumbre, era una necesidad ya que encalar revestía al marés y lo dotaba de una mayor impermeabilidad y dureza, pero además, la cal ofrecía otras ventajas ya que es un excelente bactericida, protege del calor, etc.  En algunos textos puede leerse que era tan usual “emblancar” que se solia hacer todos los sábados, y de ahí la frase “fer dissabte”.


Para saber más:

Bibliografía:    “De pedra”, del Centre d’Estudis Locals d’Alaior

Enlaces:

Blog de Magda Clopes con imágenes de la cantera de S’Hostal

Asociacion Líthica (con imágenes, historia y datos de las canteras)

Video del concierto de imágenes, música y luz, grabado en las “pedreres” de S’Hostal

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