Monte Toro (cor de l’illa)

Realmente por su situación, Monte Toro bien podría ser, el corazón de Menorca, (como lo llaman algunos) desde donde se puede divisar prácticamente toda la isla, y en días claros, incluso parte de la vecina Mallorca.

Lo primero que sorprende al llegar a la cima es el tipo de construcción que nos encontramos: un santuario religioso que bien podría ser un castillo fortificado.

Santuario de Monte Toro (fachada norte)

Parece ser que en sus inicios (siglo XIII) el Santuario de Monte Toro que hoy conocemos fue una iglesia de estilo gótico, llamada de San Salvador, que tras diferentes reformas se transformó en renacentista, tal y como lo conocemos hoy.

Según el libro de Andreu Casasnovas “El Patrimoni Artístic de Menorca”, las restauraciones y reformas que se hicieron fueron causadas  por dos motivos: un incendio que la destruyó en parte, y la necesidad de armonizar todo el entorno con las obras de defensa que se realizaron entre 1588 y 1595, periodo en el que se fortificó para evitar que se utilizara como refugio de enemigos en caso de invasión.

Todavía actualmente podemos ver bien definida la torre de defensa, junto a la entrada al recinto, así como su perfil amurallado y fortificado.

Recinto de entrada (con patio, iglesia al fondo y torre de defensa a la izquierda)

A lo largo de su historia, el santuario ha estado regido por diferentes comunidades religiosas (agustinos, religiosos de la Merced, …)  e incluso estuvo abandonado durante largo tiempo. Actualmente lo gestiona  una comunidad de religiosas franciscanas de la Misericordia.

Con la última restauración, en el siglo pasado, fueron descubiertos valores arquitectónicos de interés que se habían quedado ocultos en las anteriores remodelaciones. Cabe destacar un retablo de piedra del siglo XVIII dedicado a San Agustín 1.

En un inventario realizado en 1788 se constata  que existía un coro con sillería de nogal y diversos cuadros que representaban escenas de la biblia e imágenes de Santos. Con la desamortización y la devastación de 1936 desaparecieron prácticamente todas las obras de arte y ornamentos sagrados  (de las que no se conoce paradero)  a excepción de la imagen de la Virgen 2 , patrona de la isla.

Actualmente el Santuario sirve de hospedería y posada para jornadas de reflexión y plegaria, siendo principalmente, un lugar de peregrinación, pero también tienen lugar en él algunos eventos, como la “diada de sa pastisseria de Menorca”, que suele celebrarse el mes de abril, y que no debería perderse ningún “goloso”.

Tanquilo rincón a la entrada de la Iglesia

Particularmente me gusta Monte Toro por sus vistas, pero nunca pierdo la oportunidad de andar por su patio de entrada, contemplar su pozo, las plantas que adornan la entrada a la iglesia y entrar en ella. Me gusta esa sensación de paz interior que provoca; de silencio y de calma, de estar entre muros callados. Bien es cierto que no siempre es posible disfrutar de esta sensación, ya que cuando hay afluencia de visitantes, es tarea imposible.

Diferentes rincones del Santuario

Curiosidad: La “Bendición de los Vientos” es una tradición que se realiza en Menorca, al parecer, desde la Edad Media, en la que el obispo bendice la tierra desde los cuatro puntos cardinales. Desde hace unos años se celebra en Monte Toro, el domingo anterior a la celebración de la Virgen (8 de mayo).

1 ”El patrimoni artístic de Menorca” de Andreu Casasnovas Marqués.

2 Artículo de Guillermo Pons Pons “Exclaustración y desamortización en los conventos agustinos de Menorca”.

Pulsa aquí para conocer la leyenda de la aparición de la Virgen de Monte Toro.

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